Un concepto mas, nadie propone medidas de politica, legislativa o aquello que es necesario observar como Pais.

Son muchísimas las fuentes de contaminación en nuestra sociedad. Existen tanto en la actividad industrial, como en el ámbito municipal y en el día a día de los ciudadanos. Desde un vertimiento a un río que contiene sustancias tóxicas; pasando por los botaderos con residuos peligrosos de muchas municipalidades del país; así como la basura que se dispone de cualquier manera por muchos ciudadanos.

En sentido técnico los ejemplos mencionados describen a “fuentes” de contaminación. Sin embargo, si pensamos en ellas desde una perspectiva lógica, podremos afirmar que tales fuentes son solo la causa inmediata de la contaminación y que existen causas anteriores –causas mediatas de contaminación- que no debemos soslayar.

Para nadie es novedad la existencia de la contaminación entre nosotros desde hace muchos años, tanto a nivel industrial, como de las entidades públicas y de los ciudadanos. Hoy, incluso, somos muy sensibles a cualquier perjuicio que se le pueda causar al ambiente, aunque a veces esta sensibilidad está mal formada y no reaccionamos frente a las verdaderas causas de la contaminación.

Más allá de todos los casos de contaminación que puedan existir en el Perú y que se nos puedan venir a la mente, existe uno que demuestra cómo nuestra sociedad puede empeñarse en eliminar fuentes de contaminación, pasando por alto la verdadera causa.

Me refiero al caso de la contaminación y depredación que genera la minería ilegal instalada en nuestra Amazonía. Se trata de un ejemplo en el cual se ha hecho muchísimo por eliminar las fuentes de la contaminación, pero sin ningún logro tangible en el escenario nacional.

Este es un caso, como muchos otros, en el que la contaminación tiene una causa originada en la codicia y maldad de algunos. Sin embargo, cuenta con un elemento adicional que nunca antes se había visto en nuestro país en materia ambiental: que esa codicia y maldad es compartida de manera organizada a nivel nacional por muchas personas que ocupan cargos de representación y ejercen la función pública.

Considerando las dimensiones de la catástrofe ambiental que ha generado la minería ilegal, es evidente que acabar con las fuentes de la contaminación (la actividad misma, el equipo de dragado, los quimbaletes, etc.) sólo es una “solución” temporal. Con lo que debemos acabar es con la red de corrupción que pudo llegar hasta el Congreso de la República para hacerse de poder y ponerlo al servicio de la codicia y la maldad de este grupo de personas. Si no hacemos algo contra esta red de corrupción, no podremos acabar con las fuentes de contaminación de la minería ilegal y, consecuentemente, nuestra Amazonía seguirá siendo depredada por los delincuentes.

En buena cuenta, creo que hemos estado “controlando la fiebre”, pero estamos lejos de “curar la enfermedad”. La “enfermedad” es la corrupción que ha llegado a niveles que nunca antes habíamos visto en el Perú. Tal corrupción es la verdadera causa de un daño ambiental muy grave nunca antes visto en nuestro país.

This entry was posted in Uncategorized. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s